
Tercera toma: Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad y otros.
Es un hecho que algunos niños tienen síntomas severos de hiperactividad, falta de atención o impulsividad y que podrían beneficiarse de un tratamiento médico, recibir terapias adecuadas y como último recurso tomar drogas diseñadas para aplacar los síntomas.
Lo que no es claro es por qué se rotulan como trastornos clínicos los comportamientos normales de algunos niños que lo que hacen es eso: ser niños. Se levantan del pupitre, miran por la ventana, no ponen atención en clase, preguntan demasiado, se atropellan hablando, se muestran agitados, se empujan en las salidas y entradas de los salones de clase.
Los golpes con la regla, los castigos físicos, abusivos desde donde se los mire, fueron sustituidos por una visita a la oficina de la dirección de la escuela. La diferencia es que ahora, en esa misma oficina está una sicóloga que con bastante agilidad remite al niño a un siquiatra quien, con una frecuencia cada vez mayor le diagnosticará Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH).
El tratamiento más común es Ritalina, fabricada por Novartis y cuyo principio activo es una anfetamina. Las anfetaminas son estimulantes cerebrales y tienen una vida corta en el organismo; por eso deben suministrarse más de una vez al día. Debido a la incertidumbre sobre la naturaleza de este “trastorno”, (no se habla de enfermedad ni de síndrome), es difícil saber quiénes lo sufren. Como la Industria Farmacéutica (IF) es agresiva en la venta de sus pastillas, ha logrado pasar los requerimientos de la FDA y ha ampliado los síntomas a tal punto de vaguedad que cualquiera puede sufrir el trastorno.
Hoy en Estados Unidos se considera que un 10% de los niños están afectados con TDAH, sin que existan estudios serios que describan alguna conexión biológica entre los comportamientos de los niños rotulados con el trastorno y cualquier disfunción cerebral. Estamos ante un nuevo ejemplo de abuso de la IF, donde muy pocos niños pueden tener problemas de retardo mental que los inhabilitan seriamente y que necesitan tratamiento y un grupo grande de otros que, siendo normales, son drogados sin necesidad, para aumentar las ya millonarias ganancias de los fabricantes de drogas. Hoy, hasta los bebés reciben Ritalina.
Como si esto no fuera ya un manejo irresponsable de la salud infantil, los señores de la IF han decidido que como los niños dejan de serlo en corto tiempo, el TDAH puede pasar a ser un trastorno de la edad adulta y le eliminan la H de hiperactividad. Un adulto hiperactivo? Eso es cosa de niños. Inician campañas donde el tema es: Distraído? Desorganizado? La vida moderna o es usted un adulto que sufre de TDA y todavía no lo sabe?
Se amplía el mercado de consumidores de la droga, se fabrican otras nuevas porque más compañías entran en un mercado tan rentable y se pronostica que el trastorno puede ser para toda la vida. Los cientos de miles de dólares que recibe a IF aumentan.
En 2006 la liga de béisbol de Estados Unidos prohibió el uso de anfetaminas a sus jugadores. Estos deberían someterse a dos pruebas al año; un resultado positivo no llevaba a sanciones, pero el segundo podría apartar al jugador por 25 juegos. Los casos de jugadores afectados con TDA pasaron de ser 28 en el 2006 a 103 en el 2007: 8 veces la frecuencia de la población. Los médicos que recetaron Ritalina a estos nuevos pacientes alegaron que los jugadores eran cada vez más jóvenes y que estaban sometidos a grandes presiones.
Un médico de un muy rico y muy blanco suburbio de San Francisco ha declarado que él no ve ningún inconveniente en ayudar a jóvenes que, sin el uso de anfetaminas, no rendirían todo lo que podrían y que eso sería un desperdicio de inteligencia y capacidad. Tal vez lo asista algo de razón: es cada vez mayor el número de estudiantes que toman la droga durante los exámenes de cursos y cuando se someten a las pruebas estatales. Estimulantes legales, que hasta los traficantes de la esquina se van a quedar sin trabajo.
Los efectos secundarios de la Ritalina en adultos incluyen ataques cardíacos y ansiedad severa. Para eso hay otras drogas.
Es un hecho que algunos niños tienen síntomas severos de hiperactividad, falta de atención o impulsividad y que podrían beneficiarse de un tratamiento médico, recibir terapias adecuadas y como último recurso tomar drogas diseñadas para aplacar los síntomas.
Lo que no es claro es por qué se rotulan como trastornos clínicos los comportamientos normales de algunos niños que lo que hacen es eso: ser niños. Se levantan del pupitre, miran por la ventana, no ponen atención en clase, preguntan demasiado, se atropellan hablando, se muestran agitados, se empujan en las salidas y entradas de los salones de clase.
Los golpes con la regla, los castigos físicos, abusivos desde donde se los mire, fueron sustituidos por una visita a la oficina de la dirección de la escuela. La diferencia es que ahora, en esa misma oficina está una sicóloga que con bastante agilidad remite al niño a un siquiatra quien, con una frecuencia cada vez mayor le diagnosticará Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH).
El tratamiento más común es Ritalina, fabricada por Novartis y cuyo principio activo es una anfetamina. Las anfetaminas son estimulantes cerebrales y tienen una vida corta en el organismo; por eso deben suministrarse más de una vez al día. Debido a la incertidumbre sobre la naturaleza de este “trastorno”, (no se habla de enfermedad ni de síndrome), es difícil saber quiénes lo sufren. Como la Industria Farmacéutica (IF) es agresiva en la venta de sus pastillas, ha logrado pasar los requerimientos de la FDA y ha ampliado los síntomas a tal punto de vaguedad que cualquiera puede sufrir el trastorno.
Hoy en Estados Unidos se considera que un 10% de los niños están afectados con TDAH, sin que existan estudios serios que describan alguna conexión biológica entre los comportamientos de los niños rotulados con el trastorno y cualquier disfunción cerebral. Estamos ante un nuevo ejemplo de abuso de la IF, donde muy pocos niños pueden tener problemas de retardo mental que los inhabilitan seriamente y que necesitan tratamiento y un grupo grande de otros que, siendo normales, son drogados sin necesidad, para aumentar las ya millonarias ganancias de los fabricantes de drogas. Hoy, hasta los bebés reciben Ritalina.
Como si esto no fuera ya un manejo irresponsable de la salud infantil, los señores de la IF han decidido que como los niños dejan de serlo en corto tiempo, el TDAH puede pasar a ser un trastorno de la edad adulta y le eliminan la H de hiperactividad. Un adulto hiperactivo? Eso es cosa de niños. Inician campañas donde el tema es: Distraído? Desorganizado? La vida moderna o es usted un adulto que sufre de TDA y todavía no lo sabe?
Se amplía el mercado de consumidores de la droga, se fabrican otras nuevas porque más compañías entran en un mercado tan rentable y se pronostica que el trastorno puede ser para toda la vida. Los cientos de miles de dólares que recibe a IF aumentan.
En 2006 la liga de béisbol de Estados Unidos prohibió el uso de anfetaminas a sus jugadores. Estos deberían someterse a dos pruebas al año; un resultado positivo no llevaba a sanciones, pero el segundo podría apartar al jugador por 25 juegos. Los casos de jugadores afectados con TDA pasaron de ser 28 en el 2006 a 103 en el 2007: 8 veces la frecuencia de la población. Los médicos que recetaron Ritalina a estos nuevos pacientes alegaron que los jugadores eran cada vez más jóvenes y que estaban sometidos a grandes presiones.
Un médico de un muy rico y muy blanco suburbio de San Francisco ha declarado que él no ve ningún inconveniente en ayudar a jóvenes que, sin el uso de anfetaminas, no rendirían todo lo que podrían y que eso sería un desperdicio de inteligencia y capacidad. Tal vez lo asista algo de razón: es cada vez mayor el número de estudiantes que toman la droga durante los exámenes de cursos y cuando se someten a las pruebas estatales. Estimulantes legales, que hasta los traficantes de la esquina se van a quedar sin trabajo.
Los efectos secundarios de la Ritalina en adultos incluyen ataques cardíacos y ansiedad severa. Para eso hay otras drogas.